CX Archivos - Artyco
Cuál es la diferencia entre Experiencia de usuario (UX) y Experiencia de cliente (CX)

Cuál es la diferencia entre Experiencia de usuario (UX) y Experiencia de cliente (CX)

Más o menos, la mayoría de las personas que nos dedicamos al marketing sabemos la diferencia entre lo que es la Experiencia de Usuario y la Experiencia de Cliente, sin embargo, también es cierto que en comentarios que se leen en LinkedIn o algunos posts, se encuentra todavía una cierta confusión a la hora de delimitar qué es UX y dónde interviene la CX. En este post, además de aclarar las diferencias entre una y otra, te voy a contar cómo integrar la UX en la CX con el objetivo de que tu empresa funcione en una atmósfera customer centric. ¿Te interesa? Vamos a por ello.

Ante la facilidad de crear productos y servicios similares, en los que se aprecian muy pocas diferencias, ya no sólo al nivel de producto, sino también al nivel de marketing, los consumidores han comenzado a dar prioridad a otras cuestiones. Este a su vez, es cada vez más hedonista, buscando en cada servicio que contrata, cada producto que compra o que consume, que este le reporte además, una experiencia única.

Por todo esto las empresas se han lanzado en los últimos tiempos a desarrollar planes paralelos de marketing, enfocados a conseguir crear en sus clientes y usuarios, experiencias positivas diferentes, que les hagan destacar sobre la competencia, y fidelizarlos.

En todo este proceso, la experiencia de cliente y la experiencia de usuario tienen mucho que decir, ya que cada una de ellas va a intervenir de diferente modo en dicho objetivo.

Antes de comenzar, vamos a ver qué es la experiencia de usuario, y qué es la experiencia de cliente, ya que ambas se confunden en muchas ocasiones

Qué es la UX o Experiencia de Usuario.

Qué es la Experiencia de Usuario UX

User eXperience (UX) representa el conjunto de percepciones, sentimientos y emociones generados a través de las interacciones entre usuarios en diferentes entornos o dispositivos concretos. Es decir, son las sensaciones positivas o negativas que recibe un usuario al interactuar con una aplicación o una web.

El proceso de creación de la UX esperada suele realizarse siguiendo estos pasos:

  1. Realización del estudio de las funcionalidades que necesita el usuario.
  2. Estudio sobre el entorno del usuario.
  3. Diseño de la interfaz de usuario siguiendo lo que en los estudios se ha aprendido.
  4. Tests internos para la validación de que la experiencia sea la que se pretendía.

En la UX, el usuario es primordial, no habiendo experiencia de usuario sin este. El único objetivo, por tanto, sería facilitar lo máximo posible el uso de la aplicación por parte de este, para que su impresión acabe siendo positiva, tanto por el diseño de esta, como por su funcionalidad o lo que aporta al usuario que acude a ella, cumpliendo con sus expectativas.

Qué es la CX o Experiencia de Cliente.

Qué es la Experiencia de cliente CX

Experiencia de cliente, o Customer Experience (CX), es el conjunto de percepciones que tiene  un cliente después de haber interactuado con una empresa. Estas pueden ser tanto racionales, como físicas, emocional y/o psicológicas. Estas, además, pueden darte en diferentes momentos e ir “acumulándose” para crearse en la mente del cliente su percepción final. Esta, afecta al comportamiento del cliente, influyendo en su lealtad a la marca, en el aumento del consumo en la empresa o incluso en su prescripción.

La Customer Experience interviene en todas las fases del customer journey. Desde la fase de información, en la que el marketing interviene directamente atrayendo al consumidor, hasta la fase de consideración, compra y deleite o fidelización. Todo ello sin importar el canal a través del cual se produzca el contacto.

 

Ahora que ya conoces exactamente qué es la UX y qué es la CX, voy a contarte cuáles son las principales diferencias entre ambas.

Como habrás podido comprobar, entre ambas hay grandes diferencias, aunque están estrechamente ligadas. Lo que debes de tener claro es que UX no es una disciplina a parte de la CX. Tampoco la una se solapa con la otra. Sin embargo, lo que si son, es una de ellas (UX) una parte de la otra (CX).

Customer Experience es la suma de todas las experiencias que tiene un cliente con una marca, siendo una de esas experiencias, a través de una aplicación, plataforma o web, en donde está obteniendo una experiencia de usuario (UX).

Por tanto, se podría decir que la UX está integrada dentro de la CX. Vamos a hablar ahora de cómo integrar correctamente esa UX, dentro de una estrategia más general de experiencia de cliente (CX).

Cómo integrar la experiencia de usuario dentro de la experiencia de cliente.

Cómo integrar la UX a la Experiencia de Cliente

Como ya he comentado, la Experiencia de Cliente debe de ir enmarcada dentro de una estrategia global relacionada con el Customer Centric, en la que el cliente está en el centro de todo lo que hace la empresa. Para ello es fundamental disponer de información sobre ese journey del cliente y cuáles son los principales touch points con la marca, de cara a poder analizar uno por uno y potenciarlos de cara a obtener los niveles precisos de experiencia que queremos. Para ello, es muy útil el Customer Journey Mapping, a través del cual conseguimos tener una instantánea de todo esto.

En toda esta experiencia global, la experiencia de usuario entra en juego en diversas ocasiones. El objetivo sería, que esta UX contribuya y actúe de palanca para la Customer Experience, no sólo ayudando a que el producto sea funcional, usable y práctico, sino que, además, pueda ser memorable para el cliente y ofrezca una experiencia diferencial.

Para ello, la UX debe prestar especial atención a un diseño que esté en línea con lo que espera el usuario y también, aquello que valora. En este sentido entran en juego los valores emocionales que se logren transmitir a través de esta UX, ya que la emoción genera recuerdo, el recuerdo condiciona las decisiones futuras del usuario, y estas decisiones son negocio.

La experiencia de usuario va a crear percepciones, tanto positivas como negativas, las cuales deben de ir en consonancia con la estrategia general de experiencia de cliente.

Para tener éxito en este aspecto, se hace obligado centrarse de nuevo en el cliente, para conocer de buena mano qué es lo que busca, qué le gusta, qué espera y qué valora. Únicamente de esta forma conseguiremos superar las expectativas de este, creando una experiencia de usuario óptima.

Pero ojo, esta UX no tiene porqué ser llevada a cabo sólo en entornos online. En el mundo real se puede conseguir una experiencia de usuario, por ejemplo, en el punto de venta. Este es un espacio en el cual el cliente interactúa con la marca y sus productos. En función de cómo sea el espacio (diáfano o dividido en compartimentos), el color de las paredes, la distribución de los productos, el PLV o material promocional que haya en los lineales o en los expositores, determinará esa experiencia de usuario, enmarcada en una experiencia global de cliente, en donde entrarían otros aspectos como por ejemplo la atención del vendedor, el servicio posventa, si lo hubiera… etc.

Teniendo al cliente en el centro, podremos crear experiencias de usuario más óptimas, las cuales sí están integradas dentro de una estrategia de experiencia de cliente más general, conseguirán fuertes ventajas competitivas para la empresa.

Jesse James Garret (UX Designer y cofundador de Adaptative Path) nos cuenta en su libro “The Elements of User Experience que existen diferentes factores implicados en la elaboración de la UX, y de la CX.

Dentro de la elaboración de la User Experience, tendríamos como principales factores a tener en cuenta:

  • La estrategia. En función de cuál sea la estrategia, lógicamente se creará una experiencia de usuario u otra.
  • La usabilidad. Esta es básica a la hora de conseguir que la UX sea la adecuada. Todo usuario cuando entra a interactuar con una marca, busca que esta interacción sea lo más sencilla posible, intuitiva, agradable y segura.
  • La identidad de marca. Durante toda la experiencia, la identidad de marca debe ser exactamente la misma. Esto crea homogeneidad y logra que se vea como una parte más de la Experiencia de Cliente, y no algo aislado de la marca.
  • La arquitectura de la información. Todos los gráficos, contenidos y datos que se presenten, deben de seguir una misma estructura para toda la marca. Esta a su vez, debe de estar inspirada en cómo le gusta que le hablen y se lo presenten al cliente.
  • El diseño visual. Este diseño va a ayudar a hacer más agradable la interacción con la marca. El diseño, al igual que la creatividad, sirven para hacer más memorables las interacciones.
  • El diseño de interacciones. Para que la UX sea óptima, algo que no se debe de dejar de estudiar, son todas las interacciones que tendrá el usuario con la marca.
  • El conocimiento del usuario. Este es básico para todo negocio, y para crear experiencias positivas, mucho más, ya que si no conoces a quien te diriges, difícilmente podrás acertar en el modo de comunicarte con él.
  • El feed-back del usuario. Este es fundamental para mejorar e ir adaptándote a lo que te demandan.

 

Por otro lado, dentro de la Customer Experience, según este autor, tendríamos los siguientes factores:

  • La promesa de marca. Al final, fundamental para que los clientes sepan cuál es la misión, la visión y los valores de la organización.
  • Las interacciones. Es uno de los puntos más importantes dentro de todo análisis de la Experiencia de cliente, ya que debemos planificar muy bien cómo queremos que sea ese contacto con la marca.
  • Las experiencias con la marca. La suma de todas las interacciones generará una experiencia con la marca. Esta va cayendo en un repositorio dentro de la mente del consumidor. En la cuenta de resultados, si estas son buenas, repercutirá en lealtad a la marca por parte del cliente, si son negativas, supondrá un nuevo cliente para la competencia.
  • Las emociones que ha tenido con la marca. Es fundamental saber planificar y gestionar qué emociones queremos que sientan nuestros clientes cuando estén en contacto con la marca.
  • Los recuerdos. Si hemos sabido gestionar bien estas emociones, obtendremos unos recuerdos acordes con estas emociones. Depende de nosotros, el hacer permanecer esos recuerdos positivos, y hacer olvidar los negativos, para que la experiencia general con la marca sea la deseada.
  • Aspectos económicos. Al final, este factor siempre acaba influyendo. Piensa en que deben de ir alineadas la propuesta de valor, las expectativas del cliente, su experiencia real, y el precio que ha pagado por ello.
  • Las opiniones que se hayan generado sobre la marca. Durante todo el proceso de contacto con la marca por parte del consumidor, este va generando opiniones. Es fundamental tener bien planificados cada touch point para que esas opiniones que vayan creándose sobre nosotros, sean las adecuadas.
  • La reputación de marca. Toda CX va generando una reputación de marca, la cual va a ir influyendo sobre otros clientes o potenciales. Es como un ciclo que va aumentando o disminuyendo en función de cómo aumente o disminuya la reputación de la marca. Con la Experiencia de Cliente positiva, esta reputación aumentará y hay que tenerla en cuenta.

Al final, desarrolles la Experiencia de Usuario como algo independiente, o la desarrolles como una parte dentro de la estrategia general de la Experiencia de Cliente, el dato y el cliente deben de estar en el centro de todo lo que hagas, ya que sólo conociéndole a la perfección y personalizando lo máximo posible, podrás conseguir crear una Experiencia global positiva para tu marca, y en consecuencia, para tu negocio.

En Artyco somos expertos en tratar con datos y crear estrategias centradas en el cliente. A través de nuestro servicio de consultoríaCustomer Centric’ ayudamos a nuestros clientes a poner a sus clientes en el centro de su estrategia de marketing. ¿Quieres que te ayudemos a ti también?

¿Quieres mejorar la UX y la CX?

Ponte en contacto con nosotros y te ayudaremos a definir la Experiencia de Cliente más adecuada para tu negocio y las acciones idóneas para optimizarla.

Las Fintech y su diferente aproximación al CX y al CRM

Las Fintech y su diferente aproximación al CX y al CRM

Fintech es un término que lleva en boca de mucha gente desde hace bastante tiempo. Este término agrupa al conjunto de empresas que, apoyándose en la tecnología y la creciente disponibilidad de acceso a Internet a alta velocidad, están generando disrupción en el panorama financiero con soluciones, productos y servicios innovadores. Como ocurre en todas las empresas, las Fintech están condicionadas por sus relaciones con los clientes y no sólo por la creación de productos y servicios útiles, que mejoran los que se encuentran en las empresas tradicionales. Aprovechando mi experiencia como cliente de una de ellas, Finizens, voy a intentar mostrar la diferencia entre CX (customer experience) y CRM (customer relationship management) y como se han abordado estas facetas por parte de las Fintech.  

La actividad de Finizens se centra en ofrecer productos alrededor de estrategias de inversión pasivas. Si quieres saber algo más sobre su modelo de negocio te recomiendo que visites su web o la de Martín Huete en las que descubrirás las ventajas de este tipo de inversión que, es muy probable, no conozcas y son muy interesantes.   

Finizens ha creado unos productos seguros, de fácil contratación y gestión, basados en políticas de inversión con estrategias de inversión pasivas (enlace 1enlace 2) que considero recomendables para casi todos los usuarios financieros (y trabajé durante 16 años en un banco tradicional, así que algo se del tema) y con una atención al cliente fantástica.  

Sin embargo, este pasado mes de agosto tuve una interacción con ellos que, a pesar de ser mucho mejor que la que podría haber tenido en un banco tradicional, no cumplió las expectativas a las que ellos mismos me habían acostumbrado todos estos años. Esta fue mi experiencia.  

En primer lugar, el proceso se demoró mucho más de lo normal. Una inversión que tendría que haberse ejecutado en unos cuantos días tardó prácticamente tres semanas. Antes de realizar la inversión había estado hablando por teléfono con un representante de Finizens y esa parte del trato me resultó cercana y cordial, pero me recordó en exceso a las prácticas de la banca tradicional, donde el director de la oficina realiza una labor de relaciones públicas que compensa las ineficiencias de los sistemas internos.  

Por último, no recibí información por los cauces digitales de los problemas que estaban surgiendo y los emails y las pantallas de la aplicación mostraban datos incoherentes con la situación real. La app móvil llevaba 2 semanas diciendo que mi inversión se iba a hacer firme en 1 ó 2 días laborables. Por teléfono me daban información de las incidencias reales, que no coincidían con lo que aparecía en la app o en la web, pero no recibía ninguna comunicación digital al respecto. Esta incidencia ha sido puntual y, en los 2 años de relación con ellos, no he tenido ninguna otra, por lo que seguiré recomendando a cualquier persona que quiera sacar el mayor partido a sus ahorros que se hagan clientes de Finizens sin ninguna duda.  

A pesar de todo, Finizens es para mí el ejemplo de una Fintech que ofrece un producto muy bueno (soy un fan de las estrategias de inversión pasivas), con una buena experiencia de usuario (la interfaz, el onboarding digital y la operativa normal están muy optimizadas y son agradables de usar), pero que puede ser que no tenga del todo optimizada su relación con los clientes en un entorno digital. La estrategia se ha centrado en un producto totalmente customer centric, en disponer de garantías y seguridad financiera para los clientes y en crear una estrategia de comunicación que genere afinidad y recomendación de los actuales usuarios a nuevos usuarios.  

Pero Finizens no está sola en relación con estos problemas dentro de la experiencia de usuario. La mayor parte de las Fintech son customer centric desde la perspectiva del servicio o producto -lo cual es un gran avance por si mismo en comparación con lo que ofrecen la mayor parte de los bancos- pero no tanto desde la perspectiva de su relación como cliente. 

 

 ¿De dónde viene esta ola de Fintechs? 

Tendencia en el mercado de las Fintech

Las Fintech están posicionándose en los espacios que se pueden considerar más rentables de los bancos tradicionales, y los clientes cada vez las ven más como una alternativa real para gestionar sus cuentas, sus fondos de inversión o sus valores.  

Este es un entorno en permanente cambio y la posición que han logrado captar las Fintech ha sido debida a la confianza generada entre los clientes, a ofrecer una experiencia de usuario excelente y a unas acciones de marketing muy orientadas y eficaces. Sin embargo, la gestión de la relación con los clientes desde una visión más corporativa no ha sido cuidada en la misma medida.  

Las Fintech han optimizado las interfaces de usuario (UI, user interface) y las características de sus productos y servicios para conseguir que la experiencia de cliente (CX, Customer eXperience) sea la mejor posible. Esto lo han logrado gracias a la disponibilidad tecnológica, a la amplia disponibilidad de acceso a Internet de alta velocidad en el hogar y en el móvil, a los cambios regulatorios y normativos (GDPRPSD2 o MiFIDII son algunos ejemplos en este sentido) y a la implementación de metodologías ágiles (Lean, SCRUM, Kanban, etc.) en sus diversos procesos tecnológico o de negocio.  

Sin embargo, no le han prestado la atención necesaria a una parte de su negocio: la relación con sus clientes. Esta relación y su gestión es lo que comúnmente se denomina CRM (Customer Relationship Management). Las Fintech han adoptado técnicas para captar el feedback de los usuarios y mejorar su propuesta de valor ante los mismos, pero no se han preocupado en igual medida de establecer sistemas que permitan optimizar su relación con ellos se complica debido al crecimiento a escala de forma digital.  

La creación de un sistema de CRM permite que una empresa pueda reaccionar de forma masiva y rápida a situaciones no deseadas, a generar acciones completamente dirigidas -de manera lo más personal posible- y a poder conocer las frustraciones y las alegrías de sus clientes y potenciales clientes.  

El objetivo, en este caso, no es ofrecer el mejor producto; esa parte la tienen clara y está completamente enfocada. Lo que toca es hacer sentir al cliente único y, en cierto grado, especial para la empresa.  

 

 ¿Cómo integrar una estrategia CRM dentro de la CX del cliente? 

Estrategia CRM Fintech

Una visión completa de la experiencia del cliente (CX) debe orientarse no solo al cliente actual y al uso que hace del producto o servicio. Una gestión completa de todo el customer journey implica empezar a recopilar datos antes de que el cliente empiece a considerar serlo, mientras lo es y después de serlo y combinar los mismos con las posibles relaciones con otras personas, marcas u organizaciones; qué opiniones ha lanzado, que emociones ha sentido y cuál es su valor en el tiempo.  

Para lograr esa visión que permita crear una CX óptima la empresa debe aglutinar todos estos datos y emplearlos en gestionar de forma íntegra la relación del cliente, permitiendo establecer acciones de fidelización y de engagement que tengan sentido para él, que las sienta como propias. De igual forma, este crecimiento en el conocimiento y la relación con el cliente se puede trasladar a acciones de marketing destinadas a la adquisición de nuevos clientes o a mejorar las acciones relacionales sobre clientes de los que aún no tenemos suficiente información. 

 

 ¿Cómo me hubiese gustado que fuese mi interacción con Finizens en el caso que presenté al principio? 

Satisfacción de una Fintech

Lo óptimo hubiese sido que se cumpliesen todos los plazos previstos, pero entiendo que en el mundo financiero los engranajes son complejos y que no es siempre posible conseguir el mejor resultado. Soy consciente de la posibilidad de estos retrasos y los asumo como normales.  

Voy a plantear este proceso óptimo para el caso que me sucedió. Realizo la contratación y llevo a cabo todos los trámites necesarios. Una vez iniciado el proceso uno de los proveedores financieros de Finizens se encuentra con un problema que ralentiza el proceso. En ese mismo momento Finizens tiene establecido un sistema de control que detecta que el proceso va a salirse de los parámetros de funcionamiento ordinarios y tiene creado un flujo orientado a mitigar las dudas e incertidumbre del cliente. El mensaje que sale en la aplicación de Finizens se corrige indicando que ha habido una incidencia con la operación y que los plazos no van a cumplirse. Inmediatamente recibo un email personalizado en el que se me da información detallada de la causa del problema, de la estimación de resolución y de las alternativas que puedo tomar (continuar con el proceso, detenerlo o realizar comentarios al mismo). En el caso de continuar con la operación, tanto mediante la aplicación como con el sistema de emails, se me mantiene informado en todo momento de la evolución de la operación.  

Este procedimiento requiere que Finizens no sólo conozca mi perfil financiero, si no que tenga establecidas estrategias de su relación conmigo para cualquier situación o circunstancia en la que me encuentre; lo cual requiere definir customer journeys, optimizar la organización omnicanal, conocer y potenciar los momentos clave de la relación con el cliente.  

Creo que en el momento en que las Fintech crezcan en volumen de negocio y de clientes a niveles mucho más relevantes empezarán a dar protagonismo al CRM y a definir estrategias y estructuras alrededor del mismo, pero una implementación temprana facilitaría la optimización de las mismas gracias a las técnicas de mejora continua que ya tienen internalizadas en la parte de desarrollo de producto.  

En Artyco podemos ayudar a definir esos customer journeys, a definir estrategias CRM, a implantar herramientas y sistemas que le den operatividad y, en definitiva, a integrar el CRM dentro del CX de las Fintech. ¿Hablamos? 

 

¿Quieres mejorar la CX?

Te ayudamos a conseguir una experiencia óptima de tus clientes, centrándonos en el CX y apoyándonos en estrategias CRM que te ayuden a aumentar ventas.