Empresa de Customer Centric Marketing | Artyco

Somos Customer Centric

Te ayudamos a poner al cliente en el centro de tu estrategia de marketing

¿Cómo lo hacemos?

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Tu organización, tu marca y tus productos o servicios ocupan la mayor parte de tu día a día. Son lo más importante para ti, junto con las personas que hacen posible día a día que el negocio vaya hacia adelante. Sabemos que piensas así, pero seguro que también eres consciente que sin clientes, no hay negocio.

Quieres mejorar tu relación con ellos y que estos a su vez se den cuenta de todo lo que puede hacer tu empresa por ellos. Fidelizarlos y convertirlos en prescriptores, ¿por qué no?

 

¿No sabes por dónde empezar?

No te preocupes, porque en Artyco somos expertos en conocer a tus clientes y preparar auténticas estrategias de marketing en las cuales estos están en el centro, consiguiendo aumentar tus ventas, incrementando la tasa de fidelización y creando prescriptores que nos ayuden a captar nuevos Brand Lovers. Trabaja con la metodología, estructura y estrategia que están haciendo las compañías más punteras del mundo. Nosotros te ayudamos.

Nuestra metodología

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Data

Creamos procesos de captación de datos relevantes de tus clientes, depuramos y normalizamos aquellos que ya posees, y ponemos en marcha tu CRM.

Customer Intelligence

Analizamos los datos del CRM, clasificamos a tus clientes y creamos segmentos que te sirvan para diseñar estrategias eficaces basadas en el Customer Centric.

Estrategias de Marketing

Definimos tus Buyer Personas, diseñamos los Customer Journey Maps e identificamos oportunidades dentro de estos que sirvan para crear tracción.

“Conocer y escuchar a tus clientes: esa es la clave para desarrollar estrategias de valor con una visión totalmente Customer Centric”.

Conociendo y escuchando a tus clientes, podremos realizar acciones más personalizadas y emocionales que les aporten un mayor valor y una notoriedad más amplia. Para ello utilizamos diferentes herramientas y acciones, nuestras y de partners con los que trabajamos. Todos con una visión Customer Centric como la nuestra.

¿Quieres ver cómo ayudamos a TEKA a mejorar su visión Customer Centric?


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El blog del customer centric, de Artyco

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-Últimos post-

Qué es el Flywheel. ¿El sustituto del funnel de ventas?

Flywheel o rueda de inercia en español, es un nuevo concepto creado por el CEO de HubSpot, el cual lo presentó por primera vez en su congreso Inbound 2018, en el cual viendo hacia donde se estaba dirigiendo el marketing, decidió colocar en el centro al consumidor, incrementando la presencia del marketing sobre la etapa posterior a la compra, es decir, la fidelización. Todo ello con el objetivo de aumentar la venta por cliente, aplicando estrategias de cross selling y up selling. ¿Quieres saber más sobre este nuevo concepto, el cual no vas a dejar de oír en los próximos meses? En este post te lo cuento todo.

Tras la presentación por parte del máximo mandatario de HubSpot, de un nuevo sistema, como es este del Flywheel, ha cundido el pánico en cuanto a los embudos de ventas y su utilidad a partir de ahora. Sin embargo, la verdad es que el funnel de ventas va a seguir muy vigente (Si quieres saber más sobre los embudos de ventas, te recomiendo este post que escribí “Qué es un embudo de ventas y cómo crearlo”).

De hecho, lo cierto es que ambos pueden convivir en armonía. Para entenderlo mejor, primero vamos a conocer un poco mejor quién es nuestro nuevo ‘amigo’, el Flywheel.

Qué es el Flywheel

El Flywheel creado por HubSpot

 

Como puedes ver en la imagen, todo se basa en 4 players:

#1. El cliente.

Siguiendo la tendencia del sector del marketing, y tal y como venimos hablando muchos desde hace años, el marketing del presente está en poner al cliente en el centro de toda estrategia. La cantidad de datos, así como las tecnologías existentes hoy día, posibilitan el poder conocer al detalle quién es nuestro buyer persona, qué canales utiliza, qué necesita y qué le motiva. En función de todo esto, podremos armar estrategias y acciones de marketing dirigidas tanto a atraerle, como a convertirle en cliente, deleitarle o fidelizarle. Pero siempre, teniéndole a este en el foco de todo lo que hagamos.

#2. Marketing.

Todas las acciones de marketing, al estar planteadas desde la perspectiva del cliente tienen más posibilidades de tener éxito. En este aspecto no se deja de hacer lo que se ha venido trabajando hasta ahora en este aspecto. Por ejemplo, se deberá de seguir atrayendo usuarios a tu página web a través de contenido. También a través de contenido, se deberá seguir haciendo nurturing o preparando a tus prospectos para la fase final de su journey de venta. Y todas tus acciones de outbound seguirán teniendo sentido.

#3. Ventas.

Es la fase de cierre, en la cual acabaría todo el proceso si utilizáramos el clásico embudo de ventas. Sin embargo, en esta etapa, ahora se hace más necesario que nunca, la información que pueda trasladar el equipo de ventas sobre el cliente. En la fase de cierre o de venta, podemos obtener información muy valiosa como la preferencia de pago del cliente, el tiempo que ha dedicado para recorrer el embudo, así como conocer cuál ha sido su experiencia en esa interacción con la marca o el producto. Toda esta información, debe ir dirigida por el equipo de ventas a un CRM, el cual almacene todos estos datos de cara a utilizarlos en el futuro.

#4. Servicio.

Una vez realizada la venta, el proceso no ha finalizado. Si trabajásemos con el funnel de ventas clásico, la venta hubiera sido el final del camino, sin embargo, Brian Halligan nos dice que debemos conseguir que ese cliente nos siga comprando una y otra vez a través de acciones de fidelización, impulsando la venta cruzada y utilizando estrategias de upselling. Piensa que conseguir un nuevo cliente cuesta entre 4 y 6 veces más que fidelizarlo. Para ello, el servicio posventa que realicemos será fundamental.

Una vez finalizado el proceso de servicio y deleite, todo vuelve a empezar… acciones de marketing, venta y servicio. Y así de una manera continua con el fin de que esta rueda vaya cogiendo cada vez más fuerza y ayude a crecer el negocio.

Y es que desde HubSpot se hace hincapié en el crecimiento, el cual lo unen a esta Flywheel a través del siguiente proceso.

 

El Flywheel y el crecimiento

El Flywheel y el crecimiento

Esta rueda como cualquier otra, para que se mueva hay que aplicarle fuerza. Dicha fuerza hará que cada vez vaya cogiendo más y más velocidad. HubSpot utiliza este símil para explicar que introduciendo fuerza o acciones de marketing, se conseguirá que esta gire más y más o lo que es lo mismo, que los clientes compren una y otra vez.

Sin embargo, en este momento se introduce un elemento diferenciador, y es que esa fuerza que se le mete a nuestra rueda debe de ser aquella que aporte el mayor ROI posible. De este modo, se hace necesario que cada una de las acciones que realizamos, estén perfectamente medidas desde el punto de vista del ROI y escalar aquellas que nos dan unas cifras más altas. Estas son las que harán acelerar nuestra particular Flywheel.

Dentro de la época moderna del marketing, alrededor de los años 90 y principios del 2000, lo que más se trabajaba era el engagement y la relación con los clientes. En este aspecto, una de las figuras dentro de la empresa que más sabía, eran los comerciales. Además, estos eran quienes tenían la mayor información sobre el producto, teniendo los consumidores acceso a ella sólo a través de estos.

Al llegar Internet y las redes sociales, el consumidor accedió a mucha más información. En esa búsqueda de información por parte de este, surgió el Inbound Marketing como disciplina centrada en la atracción de los clientes potenciales a través de contenidos que les sirvieran para aumentar su conocimiento sobre un sector o un producto. Es entonces, cuando la educación sirvió para convertir a los usuarios en clientes, sin necesidad de venderles.

Desde hace un tiempo, la tendencia está en mejorar la experiencia de cliente, es decir, ir a la fase del deleite, tal y como se denomina en inbound marketing. Ya no es suficiente con disponer del mejor producto del mercado. Además, debemos ofrecer la mejor de las experiencias al cliente, tanto durante la compra como en el servicio posventa.

Y esto tiene sentido para el símil que utilizan en HubSpot, el cual dice que para que la rueda siga rodando lo más rápido posible, es necesario reducir lo máximo posible la fricción. Esta fricción la reducimos precisamente con una experiencia de cliente positiva y memorable.

Para hacer que esta rueda, ruede y no pare, lo que habría que hacer es seguir invirtiendo en marketing tal y como lo está haciendo la empresa, y aumentar al doble la inversión en experiencia de cliente. De esta forma, reduciríamos la inversión general en atracción y aumentaríamos muchísimo la inversión en fidelización, reportándonos, por tanto, nuevos clientes y mayor consumo por parte de los ya existentes. Todo gracias a una excelente Experiencia de Cliente.

Recuerda que es mucho más caro captar un nuevo cliente que conservarlo, y que, para ello, una gran opción en tu plan de fidelización y retención de clientes, es invertir en crear experiencias de cliente óptimas.

 

Cómo pasar del embudo de ventas al flywheel

Del funnel de ventas al Flywheel

Lo primero que debes de saber, es que la llegada del Flywheel no supone la muerte del embudo de ventas. El funnel sigue siendo indispensable para poder seguir sabiendo cuál es el recorrido que hacen tus visitas, así como cuáles son tus tasas de conversión al pasar de una a otra parte del mismo. Con la llegada del Flywheel, esto no cambia, sólo se adapta y añadimos un elemento más que aportará increíble valor a todo el proceso de conversión y fidelización.

Los pasos para pasar del funnel clásico de ventas al flywheel son estos:

#1. Trabaja tu funnel de ventas hasta la fase de conversión.

Sí, has leído bien. Te recomiendo que utilices tu funnel de ventas, con tus acciones de marketing y midas cuál es tu tasa de conversión en cada fase, tal y como venías haciendo. Sin embargo, la mentalidad cambia. Ahora, debes de saber que estás trabajando en la fase de “Marketing” del flywheel. En esta fase es fundamental medir bien todo este proceso, ya que ahora lo que cambia es que aquellas acciones que nos reporten un mayor ROI, serán las que potenciaremos, dejando de lado las que nos sean menos rentables, con el fin de darle fuerza a nuestra rueda.

#2. Deleita a tus clientes.

Con el Flywheel, el deleite cobra especial importancia. Como hemos visto anteriormente, ahora nos vamos a centrar mucho más en fidelizar a los clientes existentes, que a captar nuevos. Es por ello que debemos repartir esfuerzos entre captación y fidelización, prestando mucha atención a todo lo relacionado con la experiencia de cliente y la atención personalizada.

#3. Reduce la fricción.

La fricción es lo único que puede hacer que tu rueda deje de coger velocidad. Por fricción entendemos aquellas situaciones o acciones que perjudican la experiencia de cliente y por tanto la fidelización. Son “puntos de roce” o ‘pain touch points’. Para identificar esos puntos de fricción, debemos seguir este proceso:

  • Identifica la fricción. Por ejemplo, conociendo cuáles son las principales quejas que están teniendo los clientes (gracias al servicio de atención al cliente de la compañía), o realizando social listening que nos ayude a conocer qué es lo que dicen en los medios sociales nuestros clientes o aquellos usuarios que han querido serlo, pero por cualquier motivo no llegaron a realizar la transacción comercial.
  • Automatiza las principales tareas de contacto inicial. Crea un flujo de contactos con el cliente una vez ha convertido, con el fin de que no se sienta desatendido por la marca. Para ello es fundamental crear un flujo de automatización de comunicados con una herramienta de marketing automation.
  • Define un único objetivo en toda tu organización. Muchas veces la fricción se produce porque los diferentes departamentos dentro de tu empresa no están trabajando sobre un mismo objetivo, creando incertidumbre dentro de tus clientes, al no recibir un mensaje alineado por todas las partes de la marca. Define un único objetivo y difúndelo entre tus colaboradores.
  • Reestructura a tu equipo. Cuando tienes el resto de puntos optimizados, sólo te queda comprobar que tu equipo tiene la misma cultura y trabaja alineada por conseguir ese objetivo común. Para ello, realiza formaciones que permita a tus empleados involucrarse en esta nueva cultura y concepción respecto al deleite del cliente.

Como has podido comprobar, esta nueva metodología hace llevar al cliente a un punto central, alrededor del cual gira todo el proceso de atracción, conversión, venta, satisfacción y fidelización. En este proceso, la Experiencia de Cliente tiene un papel muy relevante, pasando a ser una partida muy importante dentro de la inversión anual de cualquier empresa que quiera que su rueda gire al máximo de potencia.

En Artyco llevamos años desarrollando esta filosofía de negocio centrada en el cliente y reduciendo fricción a través de planes de Customer Experience. ¿Hablamos?

¿Quieres aplicar estrategias de fidelización?

Centra tus acciones en la fase del deleite y aumenta tus ingresos. En Artyco te ayudamos, ¿hablamos?

Cuál es la diferencia entre Experiencia de usuario (UX) y Experiencia de cliente (CX)

Más o menos, la mayoría de las personas que nos dedicamos al marketing sabemos la diferencia entre lo que es la Experiencia de Usuario y la Experiencia de Cliente, sin embargo, también es cierto que en comentarios que se leen en LinkedIn o algunos posts, se encuentra todavía una cierta confusión a la hora de delimitar qué es UX y dónde interviene la CX. En este post, además de aclarar las diferencias entre una y otra, te voy a contar cómo integrar la UX en la CX con el objetivo de que tu empresa funcione en una atmósfera customer centric. ¿Te interesa? Vamos a por ello.

Ante la facilidad de crear productos y servicios similares, en los que se aprecian muy pocas diferencias, ya no sólo al nivel de producto, sino también al nivel de marketing, los consumidores han comenzado a dar prioridad a otras cuestiones. Este a su vez, es cada vez más hedonista, buscando en cada servicio que contrata, cada producto que compra o que consume, que este le reporte además, una experiencia única.

Por todo esto las empresas se han lanzado en los últimos tiempos a desarrollar planes paralelos de marketing, enfocados a conseguir crear en sus clientes y usuarios, experiencias positivas diferentes, que les hagan destacar sobre la competencia, y fidelizarlos.

En todo este proceso, la experiencia de cliente y la experiencia de usuario tienen mucho que decir, ya que cada una de ellas va a intervenir de diferente modo en dicho objetivo.

Antes de comenzar, vamos a ver qué es la experiencia de usuario, y qué es la experiencia de cliente, ya que ambas se confunden en muchas ocasiones

Qué es la UX o Experiencia de Usuario.

Qué es la Experiencia de Usuario UX

User eXperience (UX) representa el conjunto de percepciones, sentimientos y emociones generados a través de las interacciones entre usuarios en diferentes entornos o dispositivos concretos. Es decir, son las sensaciones positivas o negativas que recibe un usuario al interactuar con una aplicación o una web.

El proceso de creación de la UX esperada suele realizarse siguiendo estos pasos:

  1. Realización del estudio de las funcionalidades que necesita el usuario.
  2. Estudio sobre el entorno del usuario.
  3. Diseño de la interfaz de usuario siguiendo lo que en los estudios se ha aprendido.
  4. Tests internos para la validación de que la experiencia sea la que se pretendía.

En la UX, el usuario es primordial, no habiendo experiencia de usuario sin este. El único objetivo, por tanto, sería facilitar lo máximo posible el uso de la aplicación por parte de este, para que su impresión acabe siendo positiva, tanto por el diseño de esta, como por su funcionalidad o lo que aporta al usuario que acude a ella, cumpliendo con sus expectativas.

Qué es la CX o Experiencia de Cliente.

Qué es la Experiencia de cliente CX

Experiencia de cliente, o Customer Experience (CX), es el conjunto de percepciones que tiene  un cliente después de haber interactuado con una empresa. Estas pueden ser tanto racionales, como físicas, emocional y/o psicológicas. Estas, además, pueden darte en diferentes momentos e ir “acumulándose” para crearse en la mente del cliente su percepción final. Esta, afecta al comportamiento del cliente, influyendo en su lealtad a la marca, en el aumento del consumo en la empresa o incluso en su prescripción.

La Customer Experience interviene en todas las fases del customer journey. Desde la fase de información, en la que el marketing interviene directamente atrayendo al consumidor, hasta la fase de consideración, compra y deleite o fidelización. Todo ello sin importar el canal a través del cual se produzca el contacto.

Ahora que ya conoces exactamente qué es la UX y qué es la CX, voy a contarte cuáles son las principales diferencias entre ambas.

Como habrás podido comprobar, entre ambas hay grandes diferencias, aunque están estrechamente ligadas. Lo que debes de tener claro es que UX no es una disciplina a parte de la CX. Tampoco la una se solapa con la otra. Sin embargo, lo que si son, es una de ellas (UX) una parte de la otra (CX).

Customer Experience es la suma de todas las experiencias que tiene un cliente con una marca, siendo una de esas experiencias, a través de una aplicación, plataforma o web, en donde está obteniendo una experiencia de usuario (UX).

Por tanto, se podría decir que la UX está integrada dentro de la CX. Vamos a hablar ahora de cómo integrar correctamente esa UX, dentro de una estrategia más general de experiencia de cliente (CX).

Cómo integrar la experiencia de usuario dentro de la experiencia de cliente.

Cómo integrar la UX a la Experiencia de Cliente

Como ya he comentado, la Experiencia de Cliente debe de ir enmarcada dentro de una estrategia global relacionada con el Customer Centric, en la que el cliente está en el centro de todo lo que hace la empresa. Para ello es fundamental disponer de información sobre ese journey del cliente y cuáles son los principales touch points con la marca, de cara a poder analizar uno por uno y potenciarlos de cara a obtener los niveles precisos de experiencia que queremos. Para ello, es muy útil el Customer Journey Mapping, a través del cual conseguimos tener una instantánea de todo esto.

En toda esta experiencia global, la experiencia de usuario entra en juego en diversas ocasiones. El objetivo sería, que esta UX contribuya y actúe de palanca para la Customer Experience, no sólo ayudando a que el producto sea funcional, usable y práctico, sino que, además, pueda ser memorable para el cliente y ofrezca una experiencia diferencial.

Para ello, la UX debe prestar especial atención a un diseño que esté en línea con lo que espera el usuario y también, aquello que valora. En este sentido entran en juego los valores emocionales que se logren transmitir a través de esta UX, ya que la emoción genera recuerdo, el recuerdo condiciona las decisiones futuras del usuario, y estas decisiones son negocio.

La experiencia de usuario va a crear percepciones, tanto positivas como negativas, las cuales deben de ir en consonancia con la estrategia general de experiencia de cliente.

Para tener éxito en este aspecto, se hace obligado centrarse de nuevo en el cliente, para conocer de buena mano qué es lo que busca, qué le gusta, qué espera y qué valora. Únicamente de esta forma conseguiremos superar las expectativas de este, creando una experiencia de usuario óptima.

Pero ojo, esta UX no tiene porqué ser llevada a cabo sólo en entornos online. En el mundo real se puede conseguir una experiencia de usuario, por ejemplo, en el punto de venta. Este es un espacio en el cual el cliente interactúa con la marca y sus productos. En función de cómo sea el espacio (diáfano o dividido en compartimentos), el color de las paredes, la distribución de los productos, el PLV o material promocional que haya en los lineales o en los expositores, determinará esa experiencia de usuario, enmarcada en una experiencia global de cliente, en donde entrarían otros aspectos como por ejemplo la atención del vendedor, el servicio posventa, si lo hubiera… etc.

Teniendo al cliente en el centro, podremos crear experiencias de usuario más óptimas, las cuales sí están integradas dentro de una estrategia de experiencia de cliente más general, conseguirán fuertes ventajas competitivas para la empresa.

Jesse James Garret (UX Designer y cofundador de Adaptative Path) nos cuenta en su libro “The Elements of User Experience que existen diferentes factores implicados en la elaboración de la UX, y de la CX.

Dentro de la elaboración de la User Experience, tendríamos como principales factores a tener en cuenta:

  • La estrategia. En función de cuál sea la estrategia, lógicamente se creará una experiencia de usuario u otra.
  • La usabilidad. Esta es básica a la hora de conseguir que la UX sea la adecuada. Todo usuario cuando entra a interactuar con una marca, busca que esta interacción sea lo más sencilla posible, intuitiva, agradable y segura.
  • La identidad de marca. Durante toda la experiencia, la identidad de marca debe ser exactamente la misma. Esto crea homogeneidad y logra que se vea como una parte más de la Experiencia de Cliente, y no algo aislado de la marca.
  • La arquitectura de la información. Todos los gráficos, contenidos y datos que se presenten, deben de seguir una misma estructura para toda la marca. Esta a su vez, debe de estar inspirada en cómo le gusta que le hablen y se lo presenten al cliente.
  • El diseño visual. Este diseño va a ayudar a hacer más agradable la interacción con la marca. El diseño, al igual que la creatividad, sirven para hacer más memorables las interacciones.
  • El diseño de interacciones. Para que la UX sea óptima, algo que no se debe de dejar de estudiar, son todas las interacciones que tendrá el usuario con la marca.
  • El conocimiento del usuario. Este es básico para todo negocio, y para crear experiencias positivas, mucho más, ya que si no conoces a quien te diriges, difícilmente podrás acertar en el modo de comunicarte con él.
  • El feed-back del usuario. Este es fundamental para mejorar e ir adaptándote a lo que te demandan.

Por otro lado, dentro de la Customer Experience, según este autor, tendríamos los siguientes factores:

  • La promesa de marca. Al final, fundamental para que los clientes sepan cuál es la misión, la visión y los valores de la organización.
  • Las interacciones. Es uno de los puntos más importantes dentro de todo análisis de la Experiencia de cliente, ya que debemos planificar muy bien cómo queremos que sea ese contacto con la marca.
  • Las experiencias con la marca. La suma de todas las interacciones generará una experiencia con la marca. Esta va cayendo en un repositorio dentro de la mente del consumidor. En la cuenta de resultados, si estas son buenas, repercutirá en lealtad a la marca por parte del cliente, si son negativas, supondrá un nuevo cliente para la competencia.
  • Las emociones que ha tenido con la marca. Es fundamental saber planificar y gestionar qué emociones queremos que sientan nuestros clientes cuando estén en contacto con la marca.
  • Los recuerdos. Si hemos sabido gestionar bien estas emociones, obtendremos unos recuerdos acordes con estas emociones. Depende de nosotros, el hacer permanecer esos recuerdos positivos, y hacer olvidar los negativos, para que la experiencia general con la marca sea la deseada.
  • Aspectos económicos. Al final, este factor siempre acaba influyendo. Piensa en que deben de ir alineadas la propuesta de valor, las expectativas del cliente, su experiencia real, y el precio que ha pagado por ello.
  • Las opiniones que se hayan generado sobre la marca. Durante todo el proceso de contacto con la marca por parte del consumidor, este va generando opiniones. Es fundamental tener bien planificados cada touch point para que esas opiniones que vayan creándose sobre nosotros, sean las adecuadas.
  • La reputación de marca. Toda CX va generando una reputación de marca, la cual va a ir influyendo sobre otros clientes o potenciales. Es como un ciclo que va aumentando o disminuyendo en función de cómo aumente o disminuya la reputación de la marca. Con la Experiencia de Cliente positiva, esta reputación aumentará y hay que tenerla en cuenta.

Al final, desarrolles la Experiencia de Usuario como algo independiente, o la desarrolles como una parte dentro de la estrategia general de la Experiencia de Cliente, el dato y el cliente deben de estar en el centro de todo lo que hagas, ya que sólo conociéndole a la perfección y personalizando lo máximo posible, podrás conseguir crear una Experiencia global positiva para tu marca, y en consecuencia, para tu negocio.

En Artyco somos expertos en tratar con datos y crear estrategias centradas en el cliente. A través de nuestro servicio de consultoríaCustomer Centric’ ayudamos a nuestros clientes a poner a sus clientes en el centro de su estrategia de marketing. ¿Quieres que te ayudemos a ti también?

¿Quieres mejorar la UX y la CX?

Ponte en contacto con nosotros y te ayudaremos a definir la Experiencia de Cliente más adecuada para tu negocio y las acciones idóneas para optimizarla.

Qué es la innovación y cómo poner en marcha un proyecto de innovación

Todos sabemos que la única manera de seguir avanzando y mejorar, es innovando. La innovación permite dar respuesta a los diferentes retos económicos, sociales y ambientales a los que se enfrenta la sociedad actual, siendo además, el motor de la economía del conocimiento. Pero ¿qué es realmente la innovación? Y mejor aún, ¿cómo puede tu empresa poner en marcha proyectos innovadores? En este post te cuento qué es la innovación y te doy algunas pautas para que puedas empezar a poner en marcha todas esas ideas innovadoras que tienes en tu equipo. Vamos allá.

Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. Conoces esta frase, ¿verdad? Exacto, Albert Einstein. Para mí, un mantra en mi día a día, y una de las mejores citas para justificar la innovación. Si nos atenemos al Manual de Oslo de 1997, “innovación es utilizar el conocimiento, y generarlo si es necesario, para crear productos, servicios o procesos, que son nuevos para la empresa, o mejorar los ya existentes, consiguiendo con ello tener éxito en el mercado”. Esto quiere decir que innovar es crear valor y utilidad sobre todo en tres ámbitos: en productos y servicios; en procesos; y en el lanzamiento a los mercados.

Sin embargo, todo este proceso no tendría sentido sin poner en el centro al consumidor, ya que el fin último es que la innovación dé respuesta a las necesidades de las personas. La historia está repleta de ideas innovadoras que han sido un fracaso absoluto, debido a que no tienen ninguna aplicación en el mercado, ya que no cubrían ninguna necesidad. No cometas el mismo error, y coloca las necesidades de las personas por delante de todo.

Siguiendo este planteamiento, podríamos decir que la innovación se implementa en estos tres campos:

  1. Creación de nuevos productos o servicios.
  2. Innovación organizativa, relacionada con nuevas prácticas de la empresa, organización del trabajo, y organización de las relaciones externas.
  3. Innovaciones comerciales, más dirigidas a crear nuevos diseños o envasados de productos, establecer nuevos métodos de asignación de precios, nuevas maneras de colocar los productos, o incluso innovadoras maneras de comercialización.

Según el Manual de Oslo de 2005, estos son los tres puntos básicos para cualquier empresa, y recalca que se consideran innovación incluso si estos métodos ya existieran y fueran sólo novedosos para la empresa que los está implantando. Por tanto, no tengas miedo a la innovación. Esta puede estar perfectamente presente en tu compañía, y lo que es mejor, puede suceder en cualquier ámbito de tu organización.

Las personas de manera inconsciente, estamos permanentemente innovando, aunque sea a bajo nivel, y esta nunca llega a su fin, ya que tiene un comportamiento cíclico de continua mejora.

La innovación nos permite recorrer un camino desconocido que nos dirige hacia una meta, la cual una vez conseguida, nos abre otros nuevos caminos, también desconocidos. A veces no se llega a la meta establecida, dirigiéndote a otro resultado el cual no esperabas, que no es ni mejor ni peor. En muchos casos, sólo es diferente. En estos casos, la solución, siempre es más innovación.

Como ves, la innovación está en nuestro ADN, pero llevarla a cabo no es gratis. Para ello, tienes que poner en marcha una serie de recursos, tanto económicos como de tiempo, personas y gestión. Sin embargo, el coste de innovar siempre va a ser menor que no hacerlo.

En definitiva, podemos decir que innovar realmente es una actitud. Es pensar que para mejorar la situación actual es necesario hacer algo diferente y pensar que el futuro puede ser mejor que el presente.

¿Estás dispuesto a comenzar a innovar? A continuación, te cuento cómo poner en marcha proyectos relacionados con la innovación.

 

Fases para poner en marcha un proyecto de innovación

Fases innovación

Seguro que, si buscas en Internet, encontrarás una gran diversidad de fases y procesos para llevar a cabo un proyecto de innovación. Todos son igualmente válidos. En este post te explico las fases que yo considero puede ser útiles si vas a afrontar tu primer proyecto de innovación.

Fases para realizar un proyecto de innovación:

#1. Presentación de la situación real.

Como en todo inicio de proyecto, lo primero que hay que hacer es conocer cuál es la situación actual lo más real que nos permita nuestra objetividad, y plasmarlo en un breve documento, que nos sirva para una vez se termine el proyecto, podamos comparar los resultados con la situación inicial.

#2. Identificar y delimitar el problema.

Esta fase es la extensión de la anterior. En otro breve documento, es necesario que plasmes cuál es el problema que quieres abarcar con este proyecto de innovación. Debes responder principalmente a estas preguntas: ¿Cuál es el problema? ¿cuáles son los síntomas o evidencias del problema? ¿dónde se presenta el problema? ¿cuándo se presenta el problema? ¿a quiénes afecta y cómo les afecta el problema? Y ¿qué provoca que exista el problema?

#3. Recolección, búsqueda y análisis de información.

Una vez que sabemos cuál es el problema, debemos comprender mejor la situación y el ámbito en el que vamos a desarrollar la innovación. Para ello, lo mejor es recoger fuentes de información tanto internas como externas que nos ayuden a hacernos una idea de ese campo. También es necesario encontrar situaciones similares a la nuestra, averiguar cómo se solucionaron y determinar cuáles han sido las consecuencias. Todo esto lo debemos plasmar en un pequeño documento donde aparezca un reporte de investigación y unas conclusiones.

#4. Análisis de propuestas anteriores

En este momento, se debe visualizar y revisar otros productos o servicios innovadores creados con anterioridad y ver cómo están funcionando actualmente.

#5. Búsqueda y selección de alternativas.

Esta fase se basa en la recolección de información científica y tecnológica que pueda servir para aplicar en nuestro caso concreto. Si nuestra innovación no está basada en temas científicos o tecnológicos, se entiende que esta búsqueda de información debe ir relacionada con la búsqueda en un alto nivel de estudios y ensayos profesionales relacionados con nuestro objeto. Una vez finalizado, debes crear un documento en el que plasmes las conclusiones de esa investigación, el cual te ayudará a incentivar tu creatividad. En este documento debes proponer al menos 3 alternativas de solución diferentes. De esas tres, debes decantarte por una de ellas como solución al problema planteado, justificando la elección de esta y no de las otras, de acuerdo a criterios de utilidad, economía, tecnología e impacto ambiental o social.

#6. Construcción de la imagen-objetivo.

Este es el momento de poner una meta clara a la que dirigirse todo el equipo implicado en el proyecto de innovación. Para ello hay que definir cuál es el propósito del proyecto, construir los escenarios deseables y generar la motivación necesaria para lograrlos.

#7. Planificación.

Aquí es donde tienes que pensar de qué manera vas a desarrollar el objeto de innovación. Aquí planificarás cuándo tendrá que estar el diseño del producto, por ejemplo. Con el número de dibujos necesarios, la creación de la maqueta, etc. Además, debes planificar la gestión técnica, organizando todo el proceso y controlando las actividades necesarias para llegar a ello.

#8. Ejecución de alternativa seleccionada.

Una vez diseñado el prototipo de innovación, es ahora cuando se debe poner a prueba el producto para comprobar el funcionamiento. Si este es correcto, el siguiente paso es implementarlo donde sea necesario para comprobar que soluciona el problema, así como verificar su correcto funcionamiento.

#9. Implementación de alternativa de solución.

Esta fase es única y exclusivamente para realizar tests y pruebas. Debes probar que funciona correctamente el producto o el proceso, y crear un documento que sirva de reporte de esos tests, en el cual puedas, además, verter una serie de conclusiones.

#10. Evaluación.

Ya tenemos nuestro objeto innovador, ya sea un producto, un proceso o lo que fuere. Ahora es necesario, al ver que funciona, realizar un amplio análisis de cuál ha sido el nivel de eficiencia y eficacia, cuál ha sido el nivel de calidad, así como cuáles han sido los impactos ambientales y sociales que haya podido causar.

#11. Comunicación.

Por último, comunícalo. Primero a tu empresa, que sepan el resto de empleados los cuales no han estado implicados en el proyecto, qué se ha conseguido. A continuación, cuéntale al mundo qué habéis desarrollado y de qué manera ha ayudado a hacer todo más fácil y mejor.

En Artyco consideramos la innovación como un elemento fundamental dentro de la organización y de cada uno de los componentes de nuestro equipo. El incentivar procesos, ideas e inquietudes que lleven a la creación de soluciones novedosas, las cuales aporten utilidad y valor a nuestros clientes, es básico para nosotros. ¿Hablamos?

¿Quieres innovación?

En Artyco estamos constantemente innovando, tanto en nuestros procesos como en acciones para nuestros clientes. ¿Te ayudamos?

SOBRE NOSOTROS

Somos un equipo de profesionales compuesto por 100 personas, preocupados por los datos, nuestros clientes y cómo hacer que estos lancen campañas más eficaces centradas en el usuario. Somos intelligence customer centric, innovación y tecnología. #SomosArtyco

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